Tostamos nuestro propio grano cada semana, hacemos el pan con masa madre de diez años y cocinamos con lo que hay de estación. Nada sale rápido. Todo sale bien.
En 2014 alquilamos un local de cuarenta metros sobre Vera y compramos una tostadora de segunda mano que funcionaba a veces. Los primeros meses quemamos más grano del que vendimos.
Once años después seguimos en la misma esquina, con la misma obsesión y una tostadora que ahora sí anda. Cada lunes tostamos lo que se va a servir esa semana: nunca guardamos grano más de siete días.
No tenemos wifi. Tenemos mesas grandes, sobremesa larga y gente que se conoce entre sí.
Compramos directo al productor y pagamos por encima del precio de mercado. Cada bolsa dice de qué finca salió y cuándo se tostó.
Tocá cualquier foto para verla en grande.
Trabajamos sin reservas de lunes a viernes hasta las 12. Después de esa hora y los fines de semana, conviene reservar.
Completá el formulario y te confirmamos por WhatsApp en el día. Para grupos de más de ocho personas escribinos directo, lo coordinamos aparte.